06 diciembre, 2009

Grupo de la guerrilla asturiana



De pie, de izquierda a derecha – Manolo Caxigal, el “Raque” y el “Tranquilo”.
Agachados, de izquierda a derecha – Aurelio Caxigal, un desconocido y Manolo “El Rubio”.
En la imagen vemos un grupo aceptablemente armado, con dos metralletas “Sten”, un mosquetón [posiblemente de la guerra], arriba a la izquierda podemos apreciar una pistola “Mauser”, y otra pistola sin identificar, además de una bomba de “Piña” en el cinturón de “El Tranquilo”.
No en todas las zonas donde combatió el Maquis se disponía de buen armamento, así en la zona andaluza, la escopeta de caza de doble cañón era la más usual. La escopeta necesitaba una distancia cercana al enemigo para que el cartucho fuera eficaz, al contrario que un mosquetón, que el alcance era mayor. Pero la munición de las escopetas, por el contrario, se podían conseguir con más facilidad.

29 noviembre, 2009

Historia de una octavilla

En la etapa de la oposición armada al franquismo, la violencia surgía en cada bando de manera diferente. En la Guardia Civil, la represión efectuada contra los puntos de apoyo, les era fundamental para ir minando las bases con las cuales la guerrilla se nutría no solo de nuevas incorporaciones, sino también de lo básico para poder subsistir. Dentro de los métodos empleados por las fuerzas represoras, los chivatazos, la tortura a los enlaces, o la utilización de antiguos guerrilleros que se entregaban, eran fundamentalmente las armas con que la Guardia Civil mas daño hacia a “los del monte”.

Por su parte, la Guerrilla intentaba atajar dentro de sus posibilidades el daño inflingido a sus integrantes. Con métodos expeditivos, buscaban no solo acabar con el confidente o el traidor, sino dar ejemplo para que el posible futuro delator, se lo pensase dos veces antes de actuar.

En el caso que nos atañe, la Guerrilla en la provincia de Málaga, obtuvo información de dos presuntos delatores al servicio de la Guardia Civil, que incluso cobraban por ello.

Vicente Martín Vozmediano, guerrillero de Frigiliana [Malaga], una vez entregado voluntariamente a la Guardia Civil, declaró que anteriormente ya se habían presentado en el cortijo de uno de los delatores para ajusticiarlo, pero que al comprobar que estaba enfermo no pudo hacerlo. Esta versión se contradice con la de un antiguo compañero de Vicente, el cual supuso que no lo hizo, por ya tener pensado el entregarse, y esa muerte le traería problemas.

El 9 de marzo de 1950, en una segunda ocasión, otro grupo guerrillero consumó la acción. A uno lo colgaron de una higuera, y al otro lo colgaron en su misma casa.

En los bolsillos de Manuel García Franco y de Manuel Gómez Sánchez, la Guardia Civil encontró una octavilla, en la cual, y escrito a maquina se podía leer: “ESPIAS-DELATORES Esta es la justicia Guerrillera para todo el que sirva de práctico (guía) o delate el lugar o paso de nuestras Unidades: así mismo para todo el que se haya ensañado con nuestro pueblo. AGRUPACIÓN GUERRILLERA DE GRANADA.

Dos días después, la Guardia Civil consuma la venganza matando a cuatro personas, dando un mensaje claro a la Guerrilla: en caso de otra actuación violenta, se actuará contra los familiares. Los cuatro fallecidos no fueron escogidos al azar......, estaban emparentados con guerrilleros.




24 noviembre, 2009

Les veus del Pamano

Les veus del Pamano
Serie producida por TV3 basada en el libro del mismo título.


JAUME CABRÉ
Editor: Destino (2007)
Sinopsis: Tina, una maestra y fotógrafa que trabaja en una escuela de Sort, hace unas fotografías a un viejo edificio escolar de Torena que está a punto de ser derribado. El lector irá descubriendo página a página, las consecuencias de este hecho banal. Los años cuarenta, los maquis, la miseria moral del franquismo y las cobardías personales y colectivas.

19 noviembre, 2009

Manuel Gómez Cantos

Manuel Gómez Cantos “El Sanguinario”

Historia de uno de los ejemplos represivos de los que se valió Franco para acabar con el Maquis.

El teniente coronel de la guardia civil Gómez Cantos, dejó su puesto de gobernador civil de Pontevedra, y ocupó en Extremadura la comandancia de Cáceres en 1942, lo que le convirtió en el responsable máximo de la persecución de huidos y maquis en Extremadura.

La visión de este guardia civil de lo que tenia que ser su trabajo, la puso en practica con sangrientos episodios de terror, uno de los cuales se materializó en el pueblo de Alía.

El 28 de agosto de 1942, Gómez Cantos salió de su lugar de alojamiento, el monasterio de Guadalupe, se despidió de los curas que vivían en el mismo, y se dirigió hacia Alía.

Una vez en el pueblo, junto con un numero importante de fuerzas, convocó en el cuartelillo a una serie de personas que previamente habían sido elegidas al azar.

En numero de treinta, uno a uno fueron ingresando en el cuartel para lo que ellos creían en principio, que no era otra cosa que “arreglar papeles”. Los treinta [entre ellos había varias mujeres] fueron fusilados a la vista de todo el pueblo, en lo que no era otra pretensión que aterrorizar a las gentes de la región para que negaran el apoyo a los Maquis.

Debió pensar este buen mando represivo, que su actuación había surtido el efecto deseado, así que no se le ocurrió otra cosa que repetir su “proeza” en un pueblo cercano a Alía, Castilblanco.

La vez anterior la lista le debió parecer corta, así que ahora con noventa nombres apuntados, la cosa iría mejor. La casualidad hizo que los vecinos, conocedores de lo que pasó en Alía, alertaron a un cura navarro que se encontraba en el pueblo, y que había hecho la guerra con los requetés. Ambrosio Eransus le paró los pies amenazándole incluso con pegarle un tiro si molestaba a algún vecino. Esta era la primera vez que topaba con la iglesia, la segunda le fue peor.

En abril del 1945 entran en Mesas de Ibor por la noche las partidas del “Francés”, “Chaquetalarga” y “Quincoces”. Unos van a la taberna de Eulalio Sánchez donde se encontraban el cabo Jiménez Cebrián y el guardia Sostenes Romero, acompañados por el secretario del ayuntamiento, el falangista y jefe local del Movimiento Juan Soleto.

El resto ataca el cuartel, donde se encuentran los guardias Timoteo Cabrera y Juan Martín, los cuales son encañonados en la cocina, pero Juan Martín se lanza a por uno de los guerrilleros derribándolo, pero cae mortalmente herido de dos disparos.
En la taberna, el cabo, el guardia y el secretario inician un tiroteo, en el que se registraron varios heridos. El tiroteo acaba con la rendición cuando los guerrilleros les anuncian que el cuartel ha sido tomado.

Gómez Cantos no se lo pensó, llegó a Mesas de Ibor, y fusiló a sus tres subordinados acusándolos de cobardes.

Esta vez fueron altos cargos de la iglesia los que le aguaron la fiesta, así el obispo de Cáceres, y el cardenal primado Pla i Deniel presionaron al dictador para que se actuara contra el teniente coronel, el cual fue juzgado, apartado de su cargo, y encerrado entre rejas unos meses. La iglesia vio cumplidos sus deseos, pues las presiones a Franco fueron por........... haber negado Gómez Cantos los auxilios espirituales a los guardias cuando iban camino del paredón.

Gómez Cantos murió de viejo, en la cama. Dicen que en sus últimas borracheras desvariaba. Se creía un héroe.




14 noviembre, 2009

Ficha policial de Josep Lluís Facerias


Ficha policial de Josep Lluís Facerias, anarquista, jefe de partida de un grupo de guerrilleros antifranquistas, fue uno de los más conocidos de los guerrilleros urbanos en Cataluña de los años cuarenta y cincuenta. Fue asesinado por la policía en 1957.

Nacido en Barcelona el 6 de enero de 1920, en el 36, estaba afiliado al sindicato de la Madera de la CNT y a las Juventudes libertarias del Poble Sec. (Barrio Barcelonés).

Facerias actuó en ocasiones conjuntamente con otros grupos como es el caso del grupo de Quico Sabaté, o el de Wenceslao Orive.

http://es.wikipedia.org/wiki/Josep_Lluís_Facerías


09 noviembre, 2009

Barricada

Suela de alpargata

Nuevo disco de Barricada titulado: La Tierra Está Sorda.
Una canción llamada Suela de Alpargata está dedicada a un guerrillero que ya no se encuentra entre nosotros, «Chaval». El cantante del grupo se desplazó a Borja, localidad donde nació y murió José Manuel Montorio Gonzalvo y, fruto del encuentro surgió este tema incluido en su nuevo disco.

Esto es lo que explican de esta canción sus autores:
A través del Piñas (bajista), de Marea, unos vecinos suyos de Borja me propusieron viajar a esta localidad aragonesa para conocer a un guerrillero. Nos fuimos para allí y estuvimos con José Manuel Montorio, alias Chaval, todo un día, desde las 12.30 hasta las 20.30 de la tarde. Me regaló su libro, sus memorias, que devoré en tres días. El problema era que en este disco no quería tocar el tema de las batallas, y, además, lo de la guerrilla digamos que se me salía un poco de la cronología. Pero, sin embargo, era tan interesante tanto la historia de los propios guerrilleros como la de sus enlaces que decidí hacer un tema sobre este personaje, Chaval.
La canción se titula Suela de alpargata porque uno de los dirigentes guerrilleros que envió Carrillo, cuando llegó al monte pidió botas de militar, ante la incomprensión de los guerrilleros, entre los que se encontraba Chaval, que precisamente llevaban alpargatas para disimular sus huellas con las de los pastores. Esta letra la hice con cierta presión porque sabía que José Manuel estaba tocado, y de hecho, en cuanto la grabé, fui a enseñársela, pero ya estaba ingresado y no fue posible que la oyera. A los pocos días murió. Este verano pasado tocamos en Borja, a pocos metros de donde él falleció, y me llevé en un papel la letra para recitarla. El caso es que, por el camino, le dije al grupo a ver si tenían cojones de tocarla. Buenooooo, lo que hice, decirle a un navarro que no tiene huevos a hacer algo (risas). Le dimos dos vueltas en la furgoneta y la tocamos en el concierto, sencilla, casi en acústico; fue un momento muy emotivo”.

Suela de alpargata
que no se rendirá
ni por aguas heladas
ni por noches de cristal

Suela de alpargata
con ropa humedecida
hay que cruzar el río
antes que se haga de día

Suela de alpargata
embistiendo la montaña
entre matorrales
con las piernas arañadas

Suela de alpargata
en las entrañas de la tierra
los que hablan en voz baja
los que duermen con las piedras

Suela de alpargata
el mundo siempre de frente
con el fusil a la espalda
y la mochila preparada

Suela de alpargata
plomo y persecución
de cerro en cerro
van dejando su pellejo

Suela de alpargata
por estrechos senderos
arrinconando el cansancio
y empujando al viento

Suela de alpargata
enterrada con la sangre
de los puntos de apoyo
y de los enlaces

(bis)
Suela de alpargata
enterrada con la sangre
de los puntos de apoyo
y de los enlaces


03 noviembre, 2009

Caballeros de la Muerte

Alejandro M. Gallo, autor del libro: “Caballeros de la Muerte”, habla sobre la creación del maquis en el norte. Una reseña encontrada en la red sobre su libro dice esto:

“Corre el 14 de julio de 1977. Después de muchos años en el exilio, Andrés Rivera cruza la frontera española con Francia con un objetivo claro: quiere morir en las montañas que lo vieron luchar. Pero antes de obtener su sueño eterno, ha de resolver sus cuentas pendientes con el pasado. Se ha propuesto averiguar quién mató a su hermano y qué fue de su mujer y su hijo, desaparecidos hace cuarenta años. Para todos, el conflicto armado queda como un lamentable recuerdo, pero en su interior permanecen vivas demasiadas voces. Siguen doliéndole las heridas de su cuerpo, de su alma, de su corazón.

Estupenda novela, muy recomendable su lectura. Te envuelve en una misteriosa trama de novela negra, encontrándonos la venganza de un maquis que vuelve a su tierra, tras muchos años de exilio, a vengar la muerte de su hermano.



27 octubre, 2009

Lobos Sucios

Lobos Sucios

Dirección: Felipe Rodríguez Lameiro
País y año: España - 2006

Sinopsis:

Lobos Sucios trata de sacar a la luz los entresijos de la revolución minera del Wolfram (wolf=lobo, ram=sucio) en Galicia durante la posguerra civil española, a partir del desentierro de un cuerpo, el desentierro de la memoria y el desentierro de una leyenda.
Lobos sucios fluye a través de tres líneas narrativas que se entrelazan y relacionan con el fin de obtener una metáfora fílmica a partir de la mirada personal del autor sobre la memoria o testigo de los protagonistas de la historia.

EL DESENTIERRO DE UN CUERPO

El documental comienza con las imágenes de un suceso, a exhumación de un cadáver. Son los restos del maquis Miguel Cardeñas Lozano, que cumplía una condena de 30 años en el destacamento penitenciario de las minas de Casaio y que fue ejecutado en circunstancias no esclarecidas . Avanzará con la reconstrucción de los pasos sucesivos para la localización de la fosa dónde fue encontrado el cuerpo (en las cercanías de Soutadoiro - Carballeda): colaboración de especialistas e historiadores de la época para la determinación del lugar exacto, movilización de los nietos desde Jerez apoyados por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Esta línea narrativa enlazará con las siguientes a través de varios testigos que cuentan las andaduras de Miguel Cardeñas por tierras gallegas. “Miguel Cardeñas, conocido como “el maquis andaluz”, formaba parte del movimiento guerrillero y fue asesinado misteriosamente de un disparo en cabeza. No fue el único en fugarse del destacamento penal en las minas de wolframio de Casaio, dónde redimía su condena en 1944” . Y rematará en un final abierto que parte de una afirmación: “Esta no será la única exhumación, porque Galicia está sembrada de muertos” (Esther Trasorras, presidenta de la ARMH en Galicia), con la vocación de explicar “el que pasó” con las víctimas del 36.

Ver documental aquí:


21 octubre, 2009

Los Maquis en el Maestrazgo



Este es el segundo trabajo literario de Francisco Segarra, el cual debutó en esto de escribir libros (según su editorial) con uno sobre toros bravos también en la comarca del Maestrazgo y Els Ports. Nunca recelo de ningún autor a la hora de empezar a leer un libro sobre maquis, incluso aunque no sean especialistas en el tema. He leído de todo, y he encontrado historiadores que no cuentan nada interesante o novedoso, periodistas que incluso ganan premios y hacen un trabajo decente, o miembros de las fuerzas represoras de los que ya sabemos lo que nos vamos a encontrar. Por eso, cuando encontré en Internet el anuncio de esta publicación, no lo dudé y lo pedí inmediatamente. Cuando me dispuse a empezarlo y leí el prologo a cargo del alcalde de Catí (del PP), no encontré nada que me diera pistas de lo que encerraba esta nueva edición bibliográfica sobre la guerrilla pero, para abrir boca, incluyo un fragmento del autor del libro que encontré nada más empezar su relato, justo en el Preámbulo:

“De la misma manera que en las guerras del siglo XIX, al finalizar la Guerra Civil del 36 fueron apareciendo bandas de bandoleros, compuestas principalmente por personas que, siendo del bando perdedor, tuvieron que refugiarse en el monte por miedo al revanchismo del bando ganador”. (pág.-14)

La Guerra Civil entra de pasada, sin explicación de su origen y de los que la iniciaron, también encontramos la definición burda acostumbrada de los del monte… “Bandoleros”, aunque luego en el desarrollo del libro los llama guerrilleros, maquis e incluso bandoleros una vez más. “Bando perdedor”, o lo que es lo mismo, gobierno legítimo republicano relegado a la categoría de bando, como si un grupo de amigos se enfrentara a otro y espontáneamente surgiera la pelea en la que unos ganan y otros pierden. Y por último, “miedo al revanchismo”. Miedo no, realidad de los asesinatos y represión contra los que defendieron un estado legal diferente al que ellos buscaban cuando iniciaron la guerra.

Más adelante, al ser un estudio sobre la A.G.L.A., los preparativos en Francia para la Invasión del Valle de Arán también están presentes inevitablemente:

“Como se trataba de entrar en España la máxima cantidad de gente posible, hubo personas del PCE (matones), que se personaban en las casas de los refugiados que no estaban ya para más aventuras bélicas, y les obligaban a enrolarse bajo amenazas de muerte. Parece ser que a los que se resistían a esta exigencia, se le ejecutaba”. (pág.-28)

No es que sea yo precisamente un ferviente defensor de los métodos sectarios y expeditivos del PCE de aquellos oscuros tiempos, pero sí he leído también bastante sobre los preparativos de dicha invasión y, la mayoría de las veces encontré que eran voluntarios que una vez vencido al invasor nazi en Francia, se dispusieron a entrar en España para forzar la ayuda aliada. Lo de que iban engañados en el sentido que las gentes en el medio rural les ayudarían con los brazos abiertos, ni yo, ni ellos, intuyo que se lo creyeran. Pero hay algo al final que me llama la atención, y es lo de “Parece ser”, que suena a “he oído”, “me han contado unos que lo oyeron por ahí”, en fin, que si lo que queremos es historiar un hecho, lo mejor es investigar. Pero eso sí, estoy abierto a admitir asesinatos de los que se negaban a entrar en España, cuando se me presenten las pruebas, aunque sean de algún familiar que lo viviera.

Creo que este post va a ser un poco más largo de lo habitual, porque hice bastantes marcas en el libro según iba avanzando. Otro fragmento:

“Los maquis en las ciudades y pueblos atracaban entidades bancarias, tiendas, farmacias, fábricas, y almacenes. En las masías, bajo amenaza, se llevaban víveres, comestibles (…). El dinero que obtenían, entre otras cosas, lo utilizaban para sus gastos y para ayudar a las familias de los presos”. (pág.-38)

No cuenta lo que otros historiadores, y es que pagaban a los masoveros un precio mucho más alto del estipulado por lo que se llevaban o lo que encargaban, que también lo hacían, para que compraran en los pueblos lo que necesitaban. Sí es verdad, y todo hay que decirlo, que hubo veces que no tenían dinero para pagar, sobre todo en los tiempos difíciles donde no se podían abastecer, pero todo hay que contarlo. Tampoco es cierto que en todas las masías se llevaran comestibles bajo amenaza, pues hubo puntos de apoyo que gustosos se las ofrecían, y otros que actuaban por los precios que pagaban, pues hubo de todo.

Carrillo viajó a Yugoslavia para pedir ayuda a “Tito”. Esto lo podemos encontrar en varios libros, y en todos explican que “Tito” se negó porque no tenía (o no quería) capacidad para enviar aviones a España, lanzar paracaídas con material de guerra en las montañas, y volver a su país. Estos lanzamientos en el sur de Francia por parte de los aliados (ingleses y americanos) a los maquis franceses y españoles, eran conocidos con una palabra que provenía del inglés “parachutages” (lanzar en paracaídas). El autor confunde (nos puede pasar a todos) la palabra reseñada con “Repostar” que él incluye entre paréntesis en esta frase de Carrillo:

“Tito nos explicó que no poseían radio de acción suficiente para parachutar (repostar) en el levante español y regresar con seguridad a Yugoslavia”. (pág.-45)

Más adelante explica la serie de leyes que Franco fue creando en la lucha contra el maquis, y una vez explicada la “Ley de Fugas”, dice esto:

“En la persecución de la guerrilla en la época de los maquis se tuvo que llevar a cabo en más ocasiones de las deseadas (…)”. (pág.-47)

Sí, leemos bien, no solo justifica que “se tuvo que llevar a cabo”, sino que, aunque fueron “deseadas”, se pasaron un poco en su aplicación. Hombre, así ya me quedo más tranquilo.

El libro en sí es una sucesión de hechos cronológicos sobre las actuaciones de la guerrilla en la zona estudiada. Muchos de los hechos son simples copias de los atestados de la Guardia Civil, pero como no cita la fuente, parece como si lo escribiera él. En todo caso, sea él o la Guardia Civil, cuando se refiere a “muerto cuando intentaba huir”, no aclara que se debió a la aplicación de la ley de fugas, o como en este caso que pongo, los guardias civiles eran extremadamente hábiles en sus interrogatorios, donde supongo, las torturas no estaban a la orden del día:

“Este, tras hábil interrogatorio confesó que pertenecía a la partida de Petrol (…)”. (pág.-58)

Las actuaciones de la Guardia Civil son reseñadas:

“Este comandante tendría dos años más tarde, concretamente el día 6 de noviembre de 1949, otra actuación brillante al asaltar Cerro Moreno (…)”. (pág.-79)

Fue el 7 de noviembre, pero qué más da un día más o menos ¿no?, además, lo que importa es que el susodicho comandante tuvo una actuación brillante en el asalto donde intervinieron 500 guardias civiles (otras fuentes estiman 1000) para cazar a 13 guerrilleros que se encontraban en el campamento en ese momento, eso sí, con la orden de no dejar ninguno vivo, aunque a pesar de todo, uno se les escapó.

Y para ir acabando. porque si no se haría más largo de lo que ya es de por sí, una foto de las que incluye es de cuatro granadas que se encuentran, digo yo, en un museo de la Guardia Civil, pues en el pie pone “Historia de la Guardia Civil”, y añade “Bombas fabricadas por la guerrilla y recuperadas por la Guardia Civil”. Eran unos “manitas” los guerrilleros, pues así de entrada reconozco una llamada “Laffite” y otra de “piña”, de las usadas en la Guerra Civil, por lo que no es probable que las construyeran ellos.

La historia de la Guardia Civil y su brillante lucha contraguerrillera, sí merece un capítulo, así como otro para el General Pizarro y su creación de las contrapartidas, aunque de la aplicación sistemática de la ley de fugas por parte de Pizarro no dice nada, y de las contrapartidas tampoco cuenta los desmanes contra los puntos de apoyo, asesinatos incluidos. Eso sí, los ajusticiamientos internos entre los propios guerrilleros sí que los trata ampliamente, con fechas, nombres y cantidades… eso si que está bien, porque a mí en particular, sí que me gusta que la MEMORIA, se divulgue tal como fue, sin esconder nada ni tergiversar los hechos. Tengo noticias que ya está la segunda edición a la venta (puede que incluso la 3ª), y es que este tema en la zona del Maestrazgo todavía levanta pasiones al ser algo vivido en una época relativamente reciente, y seguir muchos de los testigos todavía vivos. Con todo ello, con los errores y desmanes que se pudieron cometer (que los hubo), yo, mis analogías, mis simpatías, siempre estarán… con los del monte.

16 octubre, 2009

Páginas para la historia. Sobre la Paz y el Socialismo


“Páginas para la historia. Sobre la Paz y el Socialismo”.

Edita: Fernando Torres Editor. (1983). Autor: José Manzanero Marín. ISBN: 84-7366-171-0.

Autobiografía de un comunista. Natural de la Villa de Don Fadrique (Toledo), con 17 años forma parte de las Juventudes Comunistas y a los 19 participa en la campaña electoral a favor de la IIª República en el año 1931. En plena guerra es enviado a Extremadura para organizar la doscientos División de Guerrilleros. Finaliza la guerra en Alicante, y es hecho prisionero por los italianos en el puerto de la ciudad. Lo entregan a los fascistas de su pueblo y es encerrado en la prisión de Quintanar de la Orden, de donde se evade junto con trece compañeros, un día antes de la fecha de su fusilamiento. Tras un encuentro con sus perseguidores en el campo, logra escapar a los Montes de Toledo junto con Julián Muñoz y pasa diez años resistiendo como guerrillero al lado de otros compañeros de lucha. Julián Muñoz cae en un encuentro armado, pero Manzanero salva la vida y pasa la frontera francesa instalándose en el país vecino.